sábado, 24 de mayo de 2014

Dos años





Tan sólo él sabía mis verdades, conocía mis monstruos internos, mis defectos, mis mañas y aún así, me amaba. Yo con él veía el futuro, como una predicción perfecta en donde el universo al fin confabulaba a mi favor, él era ese amor por el que tanto había esperado.


Tan sólo él ha sabido amarme, pero él estaba lejos, en otro país, detrás de una pantalla sin imaginar todo lo que me provocaba. ¡Cuánto deseaba yo besarlo, caminar con él de la mano, abrazarlo y olvidarme del mundo! ¡Cuánto lo deseaba yo en mi cama, arrancándome gemidos e inspirándome suspiros! Mis labios anhelaban sentir el contacto de sus labios y de su piel, mis uñas querían poseer su espalda mientras él me poseía a mí y mis sueños le pertenecían del todo a él y a sus palabras. 


No crean que todas mis fantasías se limitaban a lo pasional ¡No! también lo quería a mi lado para poder escuchar su sonrisa y para consolarlo en sus días tristes, quería que me viera sonreír y que aliviara mi llanto, lo necesitaba a mi lado como un compañero de vida, quería luchar junto a él contra la maldita soledad y contra los obstáculos que pone la vida.


Pero aunque nuestro amor era enorme, las distancia nos hería, le tuve que dejar ir aún cuando él ya estaba lejos de mí, me tuve que despedir del único que me amó. Ya nadie me ha amado como él y a nadie he amado como a él, porque es irreemplazable y porque yo aún espero a que el destino me lo devuelva… 


Han pasado dos años y yo aún tengo letras para él, aún me quedan los recuerdos, los latidos acelerados, las mariposas enamoradas y aún tengo presente esos besos pendientes. Han pasado dos años y aún me queda amor.

domingo, 18 de mayo de 2014

Realidad




Cada noche invento historias que tienen el final feliz que me dan la paz para dormir. Ficciones utópicas en donde soy correspondida, soy única y especial; dramas llenos de romance y con distintas maneras de llegar al desenlace. ¡Vaya imaginación la mía! En esta fantasía puedo besar a quien se me prohibió en la vida y puedo amar al que no es parte de mi destino.

Pero, lamentablemente, todo es sólo un cuento que mi soledad inventa para consolarme, es una forma de lamerme las heridas, es una linda falsedad y nada más. 


¡Quiero realidad! Quiero alguien para amar y necesito a alguien que me ame, una persona con la cual caminar de la mano mientras le digo que lo amo, alguien que me abrace en mis días malos, que me bese y me haga suya de mil maneras, que me consienta y le agrade darle motivos a mis sonrisas para que nazcan de la nada. Alguien así, real, mirándome sólo a mí. Quiero una verdad, para poder dejar de mentirme con mi originalidad. 


viernes, 16 de mayo de 2014

Presente

Quería devolver el tiempo, pero ¿Para qué? De seguro volvería a cometer los mismos errores, quizás incluso incurriría en unos peores. ¿Por qué la gente cree que si volviese al pasado y cambiara una que otra cosa, sería más feliz en el presente? Lo que pasó, tenía que pasar. Lo que se fue, se tenía que marchar. Todo tiene una finalidad, incluso esas lágrimas que aún estás derramando; siendo así ¿Por qué no mejor pensar en qué hacer con tu presente?
¿Tiempo? Tu tiempo es ahora, los segundos pasan deprisa, los minutos no esperarán y las horas no te serán eternas; la vida es ahora y no hay vuelta atrás.

sábado, 3 de mayo de 2014

Ojalá que él regrese a ti.





No. Ojala que eso no suceda. 

No quiero volver a verle, no quiero volver a sentirme tan enamorada. Ni quiero volver a hacer y escribir tantas estupideces por alguien. No quiero llenar las últimas hojas de mi cuaderno con su nombre. 

No quiero salir a ningún lado, me siento atrapada en la ciudad, porque le busco en todos lados, hasta en donde no debería estar (besando a otros labios, tomando otra cintura, oliendo otro perfume). No quiero que regrese. 

Quiero que él sea feliz. Quiero que se sienta libre de hacer y deshacer tanto como le plazca, que arruine su vida justo para levantarse e iniciar de cero. No le deseo ningún mal. Aunque él me haya lastimado a mí. 

Pienso que se merece más y mejores cosas, pienso que merece a una mujer más astuta, una de piernas largas y pelo largo, con ropa de marca y bolsos caros. Pienso que se merece tener tanto sexo como él quiera tenerlo. Yo no estoy a la altura, lo sé. 

Me quedo pequeña e inservible junto a otras mujeres. Quiero que él salga de viaje, que vea todas esas cosas que antes mirábamos juntos en fotografías. 

Espero que al hacer su cama no me busque en las sabanas revueltas, espero que al cocinar no lo haga pensando en mí, espero que vaya a todos los conciertos posibles y que ninguna canción le recuerde a mí. 

Espero que deje de quererme pronto, o que ya lo halla hecho. Porque yo también quiero dejar de hacerlo, pero a la vez, no quiero.