miércoles, 9 de octubre de 2013

La luna y el sol.







El sol hipnotizó a la luna con su luz.

La luna no tiene ojos para nadie, solo para el sol.

El sol solo quiere jugar con la luna.

A la luna no le importa aparecer en el día con tal de ver al sol. 

El sol es un maldito cobarde que no es capaz de darle la cara a la noche.

La luna, ingenuamente, piensa que el sol la quiere.

El sol sabe que como la luna hay un montón.

La luna desafía al tiempo solo para estar con el sol.

El sol solo sigue su camino sin importarle el de la luna, como tú

La luna es una pobre tonta enamorada, como yo.

He llegado a una conclusión: Yo soy como la luna y tú eres como el sol.



domingo, 6 de octubre de 2013

Ya no.


La vida no se mide por los momentos que respiramos, si no por todos esos momentos que nos dejan sin aliento; y tú formaste parte de esos momentos, y de mi vida.

Al principio todo parecía tan fácil, teníamos claro lo que cada uno quería y aceptamos las condiciones, sin pensar en las consecuencias.

Fuimos solo dos personas, llenas de amor y de deseo. Fuimos dos enamorados ansiosos de vernos cada fin de semana para tenernos, para convertirnos en uno. Fuimos. Ya no. 

Después de haber perdido la esperanza en el amor, llegaste tú y me hiciste ver que la vida está llena de oportunidades, que no hay que darse por vencido tan rápido. 

Nadie me ha tratado como me trataste tú, nadie me ha tocado como me tocabas tú, y me gusta imaginar que nadie me querrá como alguna vez me quisiste tú.

Tú me decías siempre que yo soy una mujer extraordinaria, llena de cosas buenas; que nunca vas a poder encontrar a una mujer más inteligente que yo.

Me ayudaste a darme cuenta de lo que en realidad valgo, me levantaste cuando caía, me empujaste cuando ya no podía. Me diste esa fuerza que necesitaba para seguir viva.

Honestamente fuiste un hombre excepcional, no me puedo quejar, pero tú como yo, sabíamos que las cosas no podían continuar así. Me hubiese gustado tenerte más tiempo en mi vida, que me llenaras de tu vida. 

Te quise mucho, no te imaginas cuanto, pero ya no. Y a pesar de eso te estoy tan agradecida, y te deseo lo mejor, así como yo espero que tú también quieras lo mejor para mí. 

Esta es la última vez que toco este tema, y lo hago aquí, en un lugar público, porque sé que lo vas a leer, y te vas a dar cuenta que más que dolor o tristeza, lo que tengo es paz. 

Solo me queda decirte, sé feliz con la persona que creas que es la indicada y sigue viviendo la vida como solo tú sabes hacerlo. Te voy a extrañar. 

martes, 18 de junio de 2013

Siempre.




Me gustan tus ojos y las arrugas de tu edad.

Me gusta verte de lejos, de cerca, de lado y acostado.

Me gustas despeinado, me gustas arreglado.

Me gustas feliz, sonriendo, triste y enojado.

Me gusta verte con ella porque sé que te ves mejor conmigo.

Me gusta como caminas y la forma en que me miras.

Me gusta hasta como pronuncias mi nombre con tus labios.

Me gustan los besos que no le das a ella y que me das a mí.

Me gustas en mi cama y en mis sueños.

Me gustas dormido, me gustas despierto.

Me encantas en la noche, en el día. Siempre.



miércoles, 29 de mayo de 2013

Tú decides.





Puedo engañarte, serte infiel, el ser más infiel del planeta, pero si me comprometo, también puedo serte fiel hasta donde yo quiera o hasta la muerte. 

Puedo utilizarte a mi conveniencia, el sexo contigo no es tan malo, pero también puedo compartir contigo más que eso, puedo involucrarte más en mi vida. 

Puedo simular, mentir, omitir, ocultarte cosas y sentimientos, no decirte las cosas de frente, pero también puedo ser tan clara y honesta como una niña pequeña.

Puedo estar al pendiente de lo que haces, mandarte mensajes de buenos días y esas cosas ñoñas, pero también puedo ser despreocupada y algo ignorante. 

Puedo hacerte creer que te quiero, besarte y acariciarte con tanto falso amor que vas a creer que es real, pero también te puedo querer sinceramente, darte mi corazón.

Puedo creer en el amor eterno y para toda la vida, puedo planear una relación de dos meses o hasta de siete, pero también puedo tomar esto como una aventura. 

Puedes tenerlo todo o puedes no tener nada.

Es tu decisión

martes, 14 de mayo de 2013

Reclamos


      

Hoy tengo ganas de reclamarle una cosa al destino. Quisiera saber por qué tuviste que aparecerte en mi camino. Si tan solo él supiera todo el daño que me has hecho, no creo que hubiese dejado que te hubiera conocido.

Fue muy tonto de su parte dejar que yo te viera, ahí, parado, tan feliz, tan quitado de la pena, con esa boca que me hipnotizó, con esas manos que desde que las tomé jamás quise soltar, con esos ojos que lo único que hicieron fue hacerme pedazos el alma. 

Él sabía que no te quedarías en mi vida para siempre, que yo me ilusionaría. No le importó, lo hizo, dejó que te conociera, que me enamorara como una loca de ti, que me hiciera una adicta de todo tú ser. Él me trajo a ti, pero tú no me trajiste nada bueno.

Tú, tu forma de pensar, tus ideales, tus metas. No eres perfecto pero eres justo, sí, justo esa persona de la cual me hice viciosa. Eres esa droga que ya no puedo consumir, eres esa horrible sensación de sed en mi boca seca, seca de tus besos, seca de tu amor.

A veces creo que el destino y tú se aliaron para hacerme una mala jugada. ¿Qué les hice yo? No lo logró entender. Dejaste muchas heridas en mi alma, heridas que se abren cada vez que escucho tu nombre, que se desangran cada que pienso en ti. Me dueles en la boca, en las manos, en la cabeza y en el corazón. No tienes idea todo el daño que has causado. 

Ya no soy la misma. Era más feliz antes de que entraras a mi vida, y tenías que arruinar lo todo, haciéndome creer cosas que no cumplirías, dándote mi alma rota pensando que tú la arreglarías, pero lo único que supiste hacer fue hacerla más pedazos y perdiendo algunos otros.

Estoy molesta, herida, desilusionada y algo perdida, todo gracias a él. Ojalá alguien juegue con él de la misma forma que él lo hizo conmigo, para que vea lo que se siente que sea otro el que lleve las riendas de su vida, y no él. Te odio, destino, pero gracias, porque sin tu ayuda jamás hubiera conocido al amor. 


domingo, 12 de mayo de 2013

La carta.





Mayo del 2013

               Mi amor:


Todos los días, cada mañana siento el miedo inminente de que me dejes, de que no me ates a tu cuerpo como lo has hecho con otras. Sé que no te gusta que te lo diga. Siempre terminas diciéndome que no es lo mejor que te quedes a mi lado, pero pensándolo bien tal vez tengas razón. 

Viéndolo así, yo no soy de lo mejor, ni educada como una dama, ni la mejor habada, ni diva para querer lucir bonita, ni la más guapa que atraiga las miradas. Soy todo lo contrario a las mujeres con las que te gusta salir y lucirte, sin mucha educación moral ni mental, mucho menos emocional; no estudio derecho ni sé de política. Sin gracia, sin una sonrisa grata, más bien algo estruendosa con la voz ronca. No tengo mucho cariño que dar, soy tan testaruda que logro hartar. No cuido mi figura y tengo el autoestima en la basura. Soy una mujer dañada. 

Todos esos defectos corren por mis venas y mi mente intolerante despierta cada noche gritando tu nombre para que no te vayas. Quisiera encontrar la verdadera razón por la cual estás a mi lado, ya que dices que por mí no sientes amor, aunque difiero un poco de esa sensación. No hay un motivo especial, solo es simple curiosidad. 

Sé que intentar compararme con tus antiguas compañías es algo tonto, pero entiéndeme, son personas únicas que lograron atraer tu atención, lograron tener tu amor; solo que a ellas sí se les logra ver lo especial. Mi orgullo es que no te tienen como yo, ellas no tienen tus brazos abrigándolas, ni tus ojos mirándolas, tu sobre protección, ni tu sarcasmo, mi amor. No tienen tu buena malicia, ni esos pequeños detalles que me hipnotizan; no tienen esa verdad que las sacude, ni tu voz gritando desesperado todas tus verdades. No te tienen, te dejaron ir, por mi bien, para tu mal; de la forma en que lo quieras observar. 

Darte gracias por estar a mi lado es lo menos que puedo hacer. Llegaste para quedarte en mis recuerdos, en mis risas, en mis mejores momentos y en una etapa importante en mi vida. Tu amor es un estado de excitación, un mundo donde solo tú y yo existimos. Lo único que quiero es despejar estas absurdas ideas que ya me están haciendo mal. Escribiendo logro depurar lo que mi cabeza quiere desalojar. 

Estoy feliz a tu lado, de la manera en que la pasemos. Si estás aquí sé que estaré bien, si te vas, se que habrá llegado el final de toda emotividad. Una semana estaré mal pero la otra intentaré seguir con mi vida, así soy yo, sin ningún sentido de mis palabras. No es un chantaje, solo es para decirte lo que sucederá si decides marcharte, no debes preocuparte, pero mientra tanto disfrutaré de lo que nos queda. 

Esa boca roja en invierno que para mí es estar en primavera, tus cicatrices, tus tatuajes que lograron hipnotizarme. Te amo, te lo grito en la cara y quiero seguir haciéndolo, a ti y al mundo entero, ¿por qué no? Si tan solo con la sonrisa que me dibujas cada mañana se dan cuenta de todo ese amor que traigo dentro. Mi lado cursi sale estando a tu lado. 

Gracias por todo lo que me has dado hasta ahora, y lamento profundamente que no sientas todo este amor que te tengo, que me digas que no estoy en tu corazón me da dolor. Solo una última cosa te digo, mi amor, tenme mucha paciencia y verás todo lo que yo te puedo dar. 


domingo, 21 de abril de 2013

Tú sabes quién eres.







La amistad entre él y yo es la más bella. Sigo sin entender a la gente que están en nuestra contra por el simple hecho de ser hombre y mujer. Cuando peleamos dicen que es una pelea 'marital'. Y sí, tal vez parezcamos novios y salgamos, a veces me toma de la mano, pero a veces también, me maltrata y yo lo maltrato, lo defiendo y me defiende, me ayuda a librarme de molestos pretendientes, me insulta y lo insulto, nos bombardeamos a gritos en la calle sin importarnos nada, me abraza como pocos y llora conmigo como yo con él. Nos contamos todo, confiamos el uno en el otro. Lo amo como a un hermano. Creen que me gusta o que yo le gusto, pues dejamos totalmente de lado el aspecto amoroso entre nosotros. Jamás me ha dado un beso que no pase de la mejilla, ni yo a él. Nos hemos puesto ebrios y lo único que nos da por hacer es reír como estúpidos. No entiendo qué hay de malo en ello, qué hay de incorrecto en ser un hombre y una mujer que solo son amigos, ¿acaso es necesario que exista una especie de atracción física? ¿Que de una amistad nazca el amor? Lo sé, ha pasado infinidad de veces, pero mi caso es una bella excepción. Él es mi amigo, mi mejor amigo y siempre lo será. 

viernes, 22 de marzo de 2013

Juegos de Niños.








Hace un par de días, uno de mis followers me hizo una pregunta muy simple, pero que al analizarla me trajo una serie de recuerdos y 'supuestas expectativas' que tengo acerca del amor...




"¿Qué películas o seres de TV son tus favoritas?
        -Soy una amante empedernida del cine de arte francés. Mi favorita, Jeux d'enfants."



Y efectivamente, tengo una fijación por la cultura francesa, en especial por el cine que ahí se realiza. Pero el punto de todo esto no es convencerlos de que en Francia se encuentran los mejores directores de cine de arte, sino la trama que, particularmente, envuelve a esta película.

Básicamente, Jeux d'enfants o Atrévete a amar (título latino) se trata de la relación de dos niños (Julien y Sophie), una caja de música y un curioso juego: "¿Te atreves o no?". Quien tiene la caja, desafía a la otra persona, y si está acepta, se queda con la caja; y así, como un círculo. Obviamente, cuando eran niños, los retos de este juego eran un tanto infantiles, pero con el paso de los años, se fueron volviendo más intensos. Con este juego, y con el paso de la trama, se van dando cuenta que son el uno para el otro; porque a pesar de las distancias, el destino los seguía uniendo, hasta el momento de su 'muerte'.




Cliché, ya sé. A pesar de que tiene un guión original, la historia no es nueva, pero aún así es sorprendente verla. Es una película muy interesante, y no es porque la haya visto más de 15 veces, pero después de verla abrí más mi mente en relación al amor y a todo lo que puedes ser capaz de hacer por una persona a la que realmente amas, desde las cosas más estúpidas, hasta acciones que le demuestran a la otra persona todo ese amor que le tienes. 

Platicando con una amiga, hace unas semanas atrás, comentamos algo que hasta la fecha ha estado rondando por mi cabeza. Hablábamos de nuestra soltería y del deseo de compartir estos éxitos y momentos felices al lado de alguien a quien realmente amáramos; un hombre que fuera capaz de hacernos hacer cosas que jamás imaginaríamos hacer, en buen modo. 

¿Cuánto se debe querer a alguien para ser influenciados a hacer cosas que ni por la mente nos pasan en este momento? No sé. Pero lo que sí sé es que el amor genuino puede hacer tantas cosas tan inimaginables, y espero el momento perfecto de encontrar a ese 'alguien' que me incite a hacer esas cosas que ni siquiera me puedo imaginar. 

Yo sé que esta no es la mejor película del mundo, pero sí mi favorita hasta que vea otra mejor. Pero como todo cine de arte, se tiene que tener una mente muy abierta, estar atentos a cada detalle, y sentirla con el alma. Así que si están aburridos o no saben que película rentar en blockbuster, Jeux d'enfants es una buena opción. ¿Se atreven a verla? 



"Toda una vida para decir 'Te quiero', 
y todo por culpa de un juego, 
o quizá, gracias a un juego. "





Empiezo a recordarte.




Es que no sé vivir así, 

tú lo eras todo para mí, 

anhelo verte para hablarte de todo, 

quiero llamarte y susurrar 'te quiero'; 

como yo te quise ayer, 

como ya lo hice ayer... 

O no me quieras.










Si me quieres, quiéreme entera. 

no por zonas de luz o de sombra.

Si me quieres, quiéreme negra y blanca.

Y gris, y verde, y rubia, y morena.

Quiéreme de día, quiéreme de noche.


¡Y madrugada en la ventana abierta!


Si me quieres no me recortes;

quiéreme toda, o no me quieras. 




Anónimo


domingo, 24 de febrero de 2013

Hoy soñé contigo.



Hoy soñé contigo




Soñé con ese momento mágico, nuestro, en el que volamos juntos, con esa sensación de tus manos recorriendo cada centímetro de mi cuerpo, con tus dedos rozando lentamente mi piel.

Y entonces comencé a sentir tu respiración, agitada, impaciente, mientras la mía se unía a la tuya. Escuché a tu corazón que latía al mismo tiempo que el mío. Tus manos y las mías buscaban desesperadamente los rincones más profundos de nuestros cuerpos. 

Entonces los dos estábamos ahí, desnudos, tu pecho sobre el mío, mis labios fusionándose con tus labios, tan apasionadamente, mientras nos derretíamos en ese calor inmenso que emanaba de nuestros cuerpos. 

Seguíamos haciendo ese ritual que solo tú y yo conocíamos, y que hacíamos tan nuestro. Con la respiración cada vez más agitada, con nuestros cuerpos ardiendo, con el corazón a punto de estallar. 

Y entonces, como un estruendo, mi corazón se detuvo. Habíamos terminado. Volamos tan alto, y al final, caí, presa de tus brazos. Todo había pasado, lo noté en tu respiración. Nuestros ojos se unieron en esa mirada profunda y encantadora con la que me sueles ver. 

Recorrí tu cuerpo, tu cuerpo perfecto, tu pecho marcado que me hiponotiza, Regresé mi vista a tus ojos, y al verlos, sintiéndome en tus brazos, supe que lo nuestro no era solo pasión. No solo eramos dos cuerpos desnudos, eramos algo más. 

Algo más que miradas, algo más que caricias, algo más que unos simples besos. Algo más que un 'te amo'. Lo nuestro fue como saborear un chocolate, como escuchar y cantar una buena canción, como tocar el violín. 

Lo nuestro fue eterno. Fue un sueño del que no hubiera querido despertar jamás. 


sábado, 23 de febrero de 2013

Y con lo mucho que me encantan las flores.






Lo volví a sentir tan mío, estábamos a unos pocos centímetros el uno del otro. Un beso; solo uno bastó para darme cuenta que yo no me quería ir de su lado. No importaba cuanto habíamos pasado separados, todas esas lágrimas que derramé en su nombre; todo eso ya había quedado atrás. 

Mi corazón se aceleró cuando sus manos me empezaron a reconocer. Sentía como si el tiempo se hubiera detenido. Nos recostamos. Me puse a recordar todas las locuras que alguna vez hicimos en nombre del amor. No había sábanas, ni un colchón, solo nosotros dos. 

-Duerme tranquilo, mi amor, te juro que esta vez nadie nos va a interrumpir. Este encuentro es solo de dos. 

Me estremecí, empecé a sudar, definitivamente estaba nerviosa, me puse a tartamudear cosas sin sentido. Yo sabía que en algún momento él se tenía que marchar. Tenía que aprovechar. El calor se hizo notar, la habitación de vapor se empezó a llenar. Empecé a escuchar esos sonidos que tanto me excitan de él. Los espejos llenos de sudor, pude ver en su mirada tanta felicidad, pero a pesar de todo, él me odiaba. 

Sentía que terminaría matándome  ahí, en ese lugar, ese maldito lugar donde todo comenzó, donde empezamos a escondernos, donde puse como pretexto el sexo para seguir viéndote, en esas cuatro estúpidas paredes color amarillo que juntos pintamos. Todo el tiempo me pregunto a dónde fue a terminar todo esto. 

Entre lágrimas y besos salados, volvió a susurrar mi nombre, volvió a decirme "mi amor". Sentía como poco a poco lo perdía. Él recordaba todo con su nefasto humor, en cambio yo solo podía acordarme de todo con tristeza. 

Fueron varias horas de plática, reclamo tras reclamo, de todos y cada uno de los errores que habíamos cometido, hasta que llegó el momento en que la ropa no tenía lugar en nuestra conversación. 

Extrañaba tanto su cuerpo sobre el mío, y aunque no viera los gestos que él hacía, podía imaginármelo. Sus besos en mi cuello, el roce que se siente al penetrar, ese dulce dolor de muelas.

Pero yo solo lo veía dormir, pensando que tal vez él soñaba lo mismo que yo estaba soñado. En mi cabeza lo desnudé de toda prenda, pero jamás alcanzarían a imaginar lo que en él encontré: tenía un jardín de flores en todo su cuerpo. Y con lo mucho que me encantan las flores. 

lunes, 4 de febrero de 2013

Y un poco más.




Sí, te quería.




Te quería, exactamente así, como eres.

Te quería con esa facilidad que tienes para destruir las cosas.

Con las virtudes que te agobian y que no sabes aceptar.

Realmente te quería. Te quería, te amaba y te deseaba.

Lleno de miedos y defectos, te quería.

También a esa mirada que podía destrozar mi corazón.

Te quería tanto y un poco más.

Aunque no me soportes y nunca me hayas querido.

A pesar de que preferiste hacer tu vida sin mí.

Así te quería que perdoné todo lo que me hiciste.

Y todo lo que no.



jueves, 24 de enero de 2013

Te odio.




Te odio.

Odio la forma en como me volteas a ver, como te acercas, como me tocas y me abrazas, tan lento, tan sediento, tan sutil, deslizando tus manos por todo mi cuerpo. 

Te odio y odio cada segundo que pasas a mi lado, hablando de temas tan aburridos que no me interesan, cantando canciones que ni siquiera me sé, fumando esos cigarros que saben horribles.

Definitivamente odio esa forma de mirarme por las noches, esa mirada que intenta enamorarme, enajenarme. Esa mirada que me deja sin opción que la de acercarme a tu boca, sugiriendo un beso de los que odio. 

Y odio tus labios, mucho. Lástima cuando tengo tus labios, me lastiman demasiado al besarme, y lo sabes, y lo sigues haciendo, sin temor. Los acercas a los míos, los conectas, por milésima vez vuelvo a caer, y adivina, te odio, otra vez.

Te odio porque me enamoras de esa forma tan cruel, porque me besas, porque me tratas como si no fuera una más, como si los dos tuviéramos un compromiso serio, como si no voltearas a ver a alguien más. 

Odio ese miedo tan tuyo a los compromisos reales, un miedo que termina disfrazado de un "ya estoy harto de tantos pleitos".

Te odio porque sabes que no sé vivir sin ti, y sigues aquí, cociéndome las alas para después encerrarme en una jaula, que también tú hiciste,  para no soltarme nunca. Odio que no pueda volar.

Te odio porque, incluso, cuando tú vuelves yo tengo que estar aquí, para ti, quieta, inmóvil  sabiendo que te has ido, creyendo que seguirás pensando en mí, amándome. 

Tan tonta que soy, por eso te odio más. Te odio porque leerás esto y te reirás. Odio que no te gusten estas cosas, odio que te parezcan dramáticas, ridículas y melosas. 

Te odio porque sé que vendrás mañana a mi casa y saltaré llena de alegría a tus brazos, y aún estado consciente de todo, te daré permiso y dejaré que hagas conmigo todas las cosas que acabo de escribir. Te odio. 

Bueno, siendo honesta, no te odio. Te quiero tanto, el "odio" solo es una forma algo estúpida de decirte que te quiero. Pero te odio. 

miércoles, 16 de enero de 2013

Uno en un millón.





Tengo tantas cosas de que escribir y siempre termino escribiendo de ti. Todo el día pienso en ti, vivo pensando en ti. 

Todo gira a tu alrededor, como si fueras la estrella más brillante de mi cielo, el sol dentro de mi constelación. El único planeta con vida en todo mi universo. 

Siento que eres el aire que respiro; ese trago de agua que me libra de la deshidratación. Eres la luz que ilumina mis días, ese fuego que le da calor a mi vida.

Eres tan solo una persona en un millón. Sigo sin entender por qué entre tanta gente, para mí, solo existes tú. 

No puedo tener otra cosa en mi mente, solo pienso en que el reloj vaya más rápido para poder verte. Y sea ahí, cuando te vea, que el tiempo se detenga y nos haga eternos, juntos.

Deseo tenerte cada segundo, minuto, hora, día, semana, mes y año de mi vida a partir de ese momento. 

Eres mi calma, mi paz, mi tempestad, un huracán que mueve todo dentro de mí. Eres lo que estaba buscando para ser feliz. 


martes, 15 de enero de 2013

¿Para qué?





Estás cosas a veces son difíciles. Llevo sentada en mi cama, por más de cuatro noches, intentando escribir, como cada noche, lo hermoso que es tenerte; pero por alguna extraña razón que me es ajena, no puedo, y si no logro hacer brotar algo con todo lo que escribiré, te ruego me perdones, mi amor. Y así, dicho esto, empezaré. 

Me encuentro sentada sobre la cama, en mi habitación. Me hacen compañía mi computadora, una botella de agua, tu foto y mi gato negro. Podría escribir poemas, los más hermosos poemas que alguien haya escrito, pero ¿para qué? si de igual forma ya se que no vas a venir a leerlos. 

Por las tardes me pongo a escuchar música. Analizo todas y cada una de las fibras sonoras, se van metiendo poco a poco en mi cuerpo, y, por ende, en mi corazón. Sin quererlo, la única imagen que tengo de ti viene a mi mente. Apareces en cada una de esas melodías, aquí, estás, conmigo y quisiera cantártelas, pero ¿para qué? si al final ni las vas  poder escuchar. 

He estado hablando con la luna desde el primer día, a media noche, y ¿sabes? le he opacado su presencia, su hermosura, su fuerza y su brillo platicándole de tus ojos, que aunque jamás los he visto, adoro infinitamente, pero ¿para qué? si ella tampoco los ha visto conmigo. 

Estoy haciendo esfuerzos y cambiado de maneras que ni te has de imaginar, intento ser mejor cada día, y todo por ti. Ahora pido perdón, miro a los ojos a las personas, escucho, no soy tan indiferente como antes, incluso he aprendido a decir 'Te quiero', pero ¿para qué? si no te das cuenta.

Colecciono planetas, creo galaxias, muevo asteroides a mi gusto para hacer un universo perfecto, mi universo perfecto, pero ¿para qué? si tu eres la estrella que me hace falta para alcanzar la perfección. 

Intento platicar con los árboles cada que puedo, descifro mis secretos, busco una buena guía que me enseñe el rumbo que debo de llevar, guardo los momento perfectos que bien, no han sido a tu lado, pero sí contigo, pero ¿para qué? siento que si no estás aquí muchas cosas empiezan a carecer de sentido. 

Mis pies caminan, corren, incluso podría volar, pero si no me llevan a ti resulta algo inútil. Mis  brazos ya son un par de lazos que lo único que quieren es amarrarte a mí y no soltarte jamás, pero ¿para qué? si no te puedo ni tocar. 

He ensayado mil y una vez el guión donde te digo lo mucho que te quiero, lo perfecto que eres, ese equilibrio hermoso entre sexo y amor, esa pequeña parte de mi vida que apenas empieza que me está encantando. Quisiera decirte que sin ti mi vida está perdiendo el rumbo, pero ¿para qué? si no estás en primera fila para escucharme. 

Han sido pocos días pero he hecho infinidad de cosas, río pensando en ti, lloro pensando en ti, pero sobretodo sueño con estar a tu lado y no separarnos jamás. Tal vez mis '¿para qué?' son algo absurdos, pero más absurdo es quererte de esta forma tan intensa, de esa manera que jamás imaginé, y darme cuenta, caer en la realidad de no saber exactamente el día en que te vaya a ver. 



Con mucho amor para ese ser tan especial que acaba de llegar a mi vida. 


domingo, 13 de enero de 2013

A quien corresponda.






     Aquí estoy, ya se hará de noche y yo sigo pensando en ti. Estoy sentada frente a la ventana viendo ese cielo naranja que tanto me encanta, ese mismo cielo naranja que me recuerda a ti. 

     Me lleno de todo esos hermosos recuerdos que me hacen sonreír y llorar al mismo tiempo, como si no pudiese estar más loca. Empiezo a crear un sin fin de historias a tu lado, de fantasías que me hubiera gustado cumplir junto contigo. Pienso y deseo que este dolor y que este vacío que tengo muy dentro de mí desaparezca, llevándose también todo ese amor que aún siento por ti, la esperanza de que un día de estos regresen tus brazos a los míos y, de una vez, todas esas ilusiones que creaste en mí. 

     Trato de encontrar una buena explicación que me diga por qué acabó todo. Sigo sin entenderlo. 

     No hay un culpable, yo lo sé, así como tú, yo también cometí errores muy importantes desde el comienzo de "esto", y a pesar de todo, esos errores se quedaron ahí, sin que tú o yo les diéramos respuestas o una solución razonable. 

     Lamentablemente ahora solo me tengo que conformar con verte de lejos y ni siquiera acercarme a saludarte, quedarme con las ganas de preguntarte cómo has estado, solo imaginando vagamente ese ronco timbre de voz. 

     Me pediste que fuéramos amigos, pero simplemente no puedo. Te parecerá absurdo, pero a pesar de todo el tiempo que ha pasado, tengo heridas sin cicatrizar y el corazón en carne viva. Siento que una amistad dejaría esto aún peor de lo que ya está. 

     Te prometo que cuando todo esté bien, cuando mis heridas hayan sanado estaré lista, ahora sí, para tener el suficiente valor, pararme frente a ti y poderte decir sin miedo que ya no te amo. 



sábado, 12 de enero de 2013

Cosas que no te diré.





     No te diré lo que eres porque eres lo único que deseo.

     No te diré lo que anhelo si eres lo único en lo que sueño.

     No te diré lo que me gustas si eres todo lo que me fascina.

     No te diré lo que creo porque creo que está mal. 

     No te diré lo que me provocas si eres lo que más me tienta.

     No te diré lo que me recuerdas si eres en lo único que pienso. 

     No te diré lo que me lastima porque ya no estás aquí. 

     No te diré lo que somos porque en realidad no somos nada.

     No te diré lo que fuimos porque eso nunca importó. 

     No te diré lo que digo si de todas maneras no sabes escuchar.


     No te diré lo que siento porque sé que no vale la pena.