
Si te vas a ir, sal por la puerta de atrás, en la noche, de puntitas y con todas tus cosas, no me gustaría escuchar como sales de mi vida para no regresar jamás.
Si te vas a ir llévate todas las fotos que nunca nos pudimos tomar y todas esas promesas rotas que jamás fuiste capaz de cumplir, como "El hombre" que se supone que eres o que yo creí que serías.
Si te vas, déjame esos besos y carcajadas que hicieron dichosa mi vida, eso sí, llévate todos esos malos momentos en los que me hiciste sentir como una de las peores personas en la faz de la tierra.
No se te vaya a olvidar llevarte ese sutil aroma a mezcla de humo de cigarro y loción, no quisiera volver a olerlo por ahí y andar acordándome de ti en cualquier lugar.
Llévate esa camisa de cuadros rojos que te hacía ver tan sensual y que lo único que me provocaba era que quisiera arrancártela con los dientes, y ese par de tenis grises que casi perdiste en esa fiesta con mis amigos.
No te olvides de llevarte tu cepillo de dientes, tu toalla azul de lunares, tu bloqueador solar, tu corta uñas, tu lunar del hombro, tus manos tan ásperas, tu tatuaje en la costilla, la cicatriz del brazo, y esos besos con sabor a vodka.
Antes de que te vayas, no olvides cerrar todas las ventanas, no vaya entrar el arie con tu recuerdo mal puesto y me haga volver a pensar en ti para correr a rogarte que regreses, que jamás debiste de haberte ido
Solo te puedo decir una cosa más: Si en verdad te vas a ir, piensa que nadie te va a querer como alguna vez yo lo hice y que jamás encontrarás a alguien como yo. Y recuerda que el que se va sin avisar, deja de hacer falta y cuando regresa ya no es bien recibido.
Así que sí esta vez decides irte debes de tener muy claro que si regresas yo ya no estaré aquí, para ti, como siempre lo estuve. Ya no.
Así que sí esta vez decides irte debes de tener muy claro que si regresas yo ya no estaré aquí, para ti, como siempre lo estuve. Ya no.


