Nadie entiende cuanto te extraño, ni siquiera yo.

Extraño como solíamos hablar de cosas sin sentido y extraño todas las cosas que solíamos hacer juntos, en mi casa o en la tuya. Extraño tus abrazos y la forma tan particular con la que me besabas.
Extraño cuando salíamos a comer. Extraño que después de clases me sorprendieras con algo diferente, esos detalles que hacían de lo nuestro algo especial.
Extraño poder decirte todos los días que te quiero, que eres la persona más especial en mi vida; extraño agradecerte por hacerme la mujer más feliz del mundo
Extraño escuchar tu voz diciendo que no hay mujer más especial que yo, que mi cuerpo está diseñado para encajar perfectamente con el tuyo.
Extraño que todas las noches me marcaras para decirme "Mañana voy por ti para casarnos y huir de todos los que no entienden nuestro complejo amor".
Extraño la adrenalina de que fueras por mí a mi casa sin que mi papá se diera cuenta, porque sabíamos muy en el fondo él te odiaba con todo su ser.
Extraño ese miedo cuando entrabas a mi casa porque sentíamos que mi papá y mis hermanos en cualquier momento entrarían a la recámara con un rifle en la mano para matarnos a ambos.
Extraño cuando te invitaba a nadar en la alberca (sin permiso) y después era un problema grandísimo el poder sacarte de mi casa sin que todos se dieran cuenta que estaba contigo.
Extraño abrazarte con todas mis fuerzas y que el tiempo se me fuera volando cada que nos veíamos a escondidas, dadas las circunstancias.
Extraño poder tomar contigo y quedarme dormida a tu lado de tan ebria que estaba. Extraño ir al cine para no ver la película.
Extraño regañarte cuando te iba mal en la escuela y ponerme a estudiar contigo, porque si no lo hacías a mi lado, jamás lo ibas a hacer después. Por cierto, gracias a ti sé sobre economía.
Extraño ese inmenso apoyo moral ante las adversidades que se me presentaban, esos abrazos que hacían que me olvidara de mis problemas y del frío.
Extraño poder curarte a besos de todos tus males, porque a pesar de que nuestros papás son doctores, "nada como tus besos para sentirme mejor" decías.
Intento no admitir que todavía siento esto. Nadie sabe que aún despierto pensando en ti todos los días. Aún te pienso y realmente te extraño.
Quisiera dar mucho de lo que tengo solo para que volvamos a ser algo que dejamos de ser hace mucho. Caigo en la realidad y admito que todo fue tan perfecto que lo extraño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario